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El subconsciente es la herramienta más poderosa que tiene un ser humano, muchos ya lo saben. En la Antiguedad, se sabía que quién pensaba de manera positiva en las dolencias que sufría, en poco tiempo podía curarse (parcial o totalmente).
Con el uso de las medicinas y las prácticas actuales de la ciencia, esto se ha perdido, pero es importante remontarnos a nuestro pasado para conocer la utilidad de la mente.
El subconsciente y la creación de las enfermedades
En la actualidad, se llama hipocondríaco a aquél que siempre padece una enfermedad, que toma medicamentos por decisión propia y que visita el consultorio del médico casi a diario. En vez de darle un tratamiento con analgésicos o anti inflamatorios, esta persona necesita un “remedio” para su subconsciente.
Obviamente, no se puede comprar en las farmacias ni lo prescribe un doctor, sin embargo, puede ser curado sin problemas. Cuando una persona “quiere” sentirse enferma, lo logrará, porque el subconsciente hace todo lo que cada uno le dice. Por ejemplo, si alguien se golpea un pie con una puerta frente tuyo, es probable que también te duela la zona, aunque no hayas sufrido el accidente. Si piensas que te vas a marear en la montaña rusa, eso te ocurrirá. Todo tiene que ver con las ideas o pensamientos que le brindas a tu mente.
El subconsciente y la curación de enfermedades
Hace muchos años, siglos en realidad, el hombre supo que el poder curativo residía en algún sitio del cuerpo de cada persona, el cuál podía entonces restaurar las funciones normales. Ese poder extraño podía ser invocado en ciertos momentos y condiciones, para poder conseguir el alivio a las dolencias y enfermedades que aquejaban a la raza humana.
Por ejemplo, muchos sacerdotes tenían la capacidad de curar a los enfermos, porque se suponía que el poder provenía de Dios y al ser hombres del señor, podían lograr “milagros”. Los procedimientos eran diferentes según el lugar de residencia y del grado de dolencia, pero siempre se incluían súplicas, ceremonias y hasta amuletos.
Algunos usaban la hipnosis para dormir al paciente y así poder trabajar en su mente hasta encontrar la cura para la enfermedad o el dolor. La creencia era que los dioses ingresaban en los sueños y lo ayudaban a sanar.
En otros casos, la sugestión y la creencia eran los encargados de hacer que una persona pase a estar completamente llena de salud en cuestión de días u horas. La mente subconsciente se encargaba de “hacerle creer” que estaba sana y eso se experimentaba visiblemente en el cuerpo.
Hoy en día podemos utilizar nuestra mente para curarnos de dolencias y enfermedades, está comprobado. Muchas personas dejaron de padecer por enfocarse en la curación y en el poder que tiene el subconsciente en nuestras vidas.